Introducción

Conocer la etiología de enfermedades causadas por virus, debe considerarse como la base para estructurar un programa para el control de este tipo de enfermedades.

En México, el chile constituye una de las principales hortalizas, llegándose a dedicar hasta 80,000 hectáreas anuales para la siembra de este cultivo, lo que representa el 18% de la superficie hortícola nacional.

En el cultivo, la literatura universal ha consignado más de 35 enfermedades de tipo viral, no obstante, muchas de éstas son variantes de virus ya descritos y otros no se han caracterizado plenamente.

A nivel nacional, se han mencionado tres virus que infectan chile: el Jaspeado del Tabaco, reportado en 1971; el Mosaico del Pepino y el Mosaico del Tabaco, identificados en 1974; estos tres virus han sido descritos con una amplia distribución en las áreas chileras del país. Sin embargo, existe otra enfermedad cuya etiología aún se desconoce, denominada “Planta Atigrada del Chile”, que sólo se ha observado en el estado de Puebla. Es importante señalar que existen otros síndromes con características que indican la presencia de virus cuya etiología aún se desconoce.

Virus Jaspeado del Tabaco VJT (Tobacco Etch Virus)

Distribución: Este virus se consignó por primera vez en 1971, en el estado de Guanajuato y sur de Tamaulipas; después, en 1974, se le mencionó en Sinaloa y estudios recientes indican la presencia de este mismo virus en Jalisco y Veracruz.

Incidencia y grado de daño: El virus se encuentra presente en casi todas las áreas chileras del país; sin embargo, la región donde más daño ha causado, es el sur de Tamaulipas. Los primeros informes al respeto se remiten al año de 1966, y en 1977, para esa misma región; se mencionaron daños que fluctuaban entre un 10-100%. La mayor incidencia estuvo relacionada con épocas de siembras tardías. No obstante, en observaciones realizadas en 1986, se registraron pérdidas frecuentes del 100% en cualquier época de siembra, lo que indica el orden ascendente del problema; en Celaya, Guanajuato, en 1971, ya se observaban huertos con un 100% de ataque; en Autlán de la Grana de Jalisco, durante 1986, se detectaron lotes con una incidencia de 90%, y para el caso de Sinaloa, en el área de Culiacán, la presencia de la enfermedad llegó a ser por ese orden. En general, la información que se tiene sobre incidencia de virus, indica que éstos se presentan en mayores porcentajes, cada vez en etapas más tempranas de la planta, en épocas de siembra que antes estaban libres del problema y, consecuentemente, las pérdidas cada vez son mayores, lo que es ciertas regiones casi ha ocasionado la desaparición del cultivo.

Sintomatología:Para definir con precisión el síndrome de una enfermedad, aún cuando ésta es causada por un solo virus, se debe considerar que las manifestaciones que presenta la planta también son influenciadas por el ambiente, el genotipo de que se trate, así como la etapa fenológica en que la planta fue infectada y la variante del virus, lo que en el aspecto práctico, paraciertos virus, sólo es posible definirlo bajo condiciones controladas, pues difícilmente se lograría en campo. No obstante, son varios los investigadores que señalan que después de la definición del síndrome de un determinado virus en invernadero, éste es posible asociarlo en campo, lo que permitiría un forma preeliminar práctica en el conocimiento de la etiología de una enfermedad, como es el caso del VJT.                                                                                    —-FOTO—-

Evidencias en la variación de dichas manifestaciones, han sido estudiadas por diversos investigadores; al respecto, Mora en 1977, mencionó que la temperatura resultó tener mayor influencia en la manifestación de síntomas que la luz, pues con temperaturas de 30-20 °C (día-noche) y 18,000 lux mantenidos por 60 días, los síntomas en chile serrano eran ligeros, mientras que bajo la misma intensidad de luz, pero con temperaturas de 20-15 °C, los síntomas en plantas eran severos, aunque señaló que los síntomas variaron solamente en intensidad.

Martínez, en 1985, indicó que existen algunos síntomas macro y microscópicos que pueden ser relacionados con el VJT. Estos son, sinuosidad de la nervadura central, bandeado de las venas y como síntomas microscópicos, la presencia de inclusiones intranucleares. Sin embargo, la literatura nacional concerniente a este aspecto, aún deja cierta duda, pues mientras en 1971 el síntoma en chile conocido como “Chamusquina” se le asociaba al VJT; en 1977, éste se consiguió causado por el Virus Mosaico del Pepino y en 1985, parece aclararse la diferencia de opiniones al señalarse que dicha manifestación puede ser causada por ambo virus y que ésta se obtiene cuando las plantas infectadas se incuban a baja luminosidad (3,500 lux).

En lo que se refiere a la diferente respuesta al efecto del VJT por diferentes genotipos de un mismo cultivo, se tiene el ejemplo del chile dulce, en el que se han descrito síntomas como moteado sistémico, mosaico verde oscuro y distorsión de hoja, a diferencia del cultivar Tabaco, para el cual se ha mencionado necrosis, marchitez y muerte de la planta. Sin embargo, con la finalidad de establecer un criterio sobre el síndrome que causa el VJT enchile, a continuación se menciona lo registrado por Rodríguez en 1971, quien presentó una amplia descripción del síndrome de este virus en chile del tipo ancho, que consistió en plantas con un desarrollo reducido quede este destacan a la vida por el color verde amarillento que contrasta con el verde normal de las plantas sanas. Si la infección fue tardía, los brotes nuevos que crecieron posteriormente son de menor tamaño y amarillentos y se diferencian del resto porque conservan su apariencia y tamaño normal.

En hojas y frutos es posible observar el contraste entre áreas amarillentas que alternan con otras de un color verde normal, presentando apariencia de un mosaico; las hojas y frutos se deforman, aquellas son de menor tamaño y manifiestan una tendencia a “hilarse”, lo que se acentúa en el ápice de la hoja, los frutos no alcanzan su tamaño normal y son encorvados. El número de semillas se reduce y sólo algunas alcanzan a completar su desarrollo y la producción de flores es reducida.

Etiología y diagnóstico: La identificación de este virus se puede lograr por serología, microscopía electrónica, rango de indicadoras, propiedades de infectividad del virus, sintomatología macro y microscopía.

  • Rango de indicadoras: Este se ha definido por originar síntomas sistémicos en plantas de la familia Solanaceae, en ocasiones acompañado de necrosis por causar lesiones locales en Chenopodiaceae e inmunidad en especies de la familia Cucurbitaceae.
  • Propiedades de infectividad: Al igual que en los anteriores parámetros, para determinar la identidad de este virus, existe una ligera variación entre los resultados que diferentes investigadores mencionan para el VJT; esto, desde luego, es debido a las diferentes condiciones en las que se realizaron las investigaciones.
  • Microscopía electrónica: La partícula es una varilla flexible de 12-13 nm de diámetro y de 720-780 nm de largo.
  • Microscopía de luz: Rodríguez en 1971, consignó inclusiones cristalinas en el citoplasma y en el núcleo de las células epidérmicas a partir de chile y tabaco Xanthi, característica que ha sido reportada por diversos investigadores.
  • Transmisión: El virus se transmite mecánicamente, aunque a partir de chile se presentan ciertas dificultades, debido a la presencia de inhibidores en el tejido de estas plantas. Al respecto, Mora en 1977, señaló que la mayor infectividad relativa se obtenía a partir de las raíces; posteriormente, en 1982, se amplió la información y el carbón activado al 3%, aplicado al momento de macerar tejido de chile, mejoró la transmisión del VJT. No se ha consignado transmisión por semilla, pero es posible lograrlo por Cuscuta california y por injerto. A través de insectos es transmitido en forma no persistente por 10 especies de áfidos, incluidos Myzus persicae, Macrosiphum eupherbiae y Aphis fabae.
Virus Mosaico del Pepino VMP (Cucumber Mosaic Virus)

Distribución: Este virus en chile fue reportado en 1974, en la región sur de Tamaulipas, El Bajío y en el Valle de Culiacán, Sinaloa; actualmente su presencia se ha reportado en diversos cultivos hortícolas, entre ellos chile, y diseminado en los estados de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Morelos, Guerrero, Veracruz, Tabasco y Guanajuato.

Incidencia y grado de daño: Los escritos que se refieren al VWP, por lo general, mencionan que éste es común encontrarlo asociado a otros virus, como el VMT o el VJT, lo cual dificulta separar los daños que cada uno de éstos causa a la planta. Así, Mora, en 1979, indicó que en el sur de Tamaulipas, la reducción de rendimientos por el efecto de éste y otros virus en esa misma región, fue de un 8-15% en las siembras tempranas, un 83% en septiembre y en las fechas tardías de octubre las pérdidas fueron totales. Observaciones realizadas en 1986 en esa misma región, arrojaron entre un 90-100 % de incidencia. En plantaciones de chile jalapeño en el valle de Autlán, Jalisco, se estimó una incidencia similar con daños hasta del 100%. Daños similares por este patógeno se han mencionado en el valle de Culiacán.                                                     —-FOTO—–

Sintomatología: Síntomas consignados en plantas de chile son un mosaico que se inicia en la base de la hoja, además de una distorsión de la misma. Algunos autores han reportado una defoliación y necrosis en puntos de crecimiento de plantas jóvenes (“Chamusquina”) y aborto de flor. También se ha consignado un enchinamiento hacia arriba de las hojas, reducción del tamaño de entrenudos, achaparramiento y un moteado de hojas.

Etiología y diagnóstico

  • Rango de indicadoras: La reacción en especies indicadoras consignadas para este virus se puede resumir en síntomas sistémicos en solanáceas, cucurbitáceas y lesiones locales en chenopodiáceas.
  • Microscopía electrónica: La partícula es isométrica y mide de 28 a 30 nm de diámetro.
  • Microscopía de luz: Se han reportado cristales rectangulares en el citoplasma de la célula.
  • Transmisión: El virus es transmitido en forma no persistente por más de 60 especies de áfidos, principalmente Aphis gossypii y Myzus persicae. Algunos investigadores han reportado transmisión por semilla en melón y calabaza. Es transmitido por 10 especies de cúscuta y fácilmente se transmite en forma mecánica y por injerto.
Virus Mosaico del Tabaco VMT (Tobacco Mosaic Virus)

Diseminación: Es el virus más ampliamente diseminado en México. su presencia ha sido mencionada a partir de 1974 en el sur de Tamaulipas, el Valle de Culiacán, Sinaloa y El Bajío, aunque se puede inferir que, dada la forma eficiente de transmisión por contacto y el hecho de que el virus se pueda transmitir a partir del tabaco en los cigarrillos comerciales, éste se encuentre distribuido y con una amplia diseminación en todas las áreas donde haya un fumador.                                                     —FOTO—-

Incidencia y grado de daño: No existen en México datos precisos sobre la incidencia y porcentaje de daño del VMT en plantaciones de chile, por lo general, siempre que se habla de éste, se le menciona asociado a otros virus.

Sintomatología: Los síntomas en chile se caracterizan por un mozaico amarillo y en algunos casos presencia de necrosis en brotes.

Etiología y diagnóstico

  • Rango de indicadoras: Diferentes investigadores han descrito un cuadro básico de plantas indicadoras.
  • Microscopía electrónica: La partícula es una varilla rígida de 15 nm de diámetro por 300 nm de largo.
  • Microscopía de luz: En el citoplasma de células infectadas, el virus induce la formación de cristales hexagonales.
  • Transmisión: El virus se transmite con facilidad mecánicamente y por contacto. En transmisión por insectos existe bastante controversia en la literatura mundial, pues aún y cuando el virus se ha detectado por microscopía electrónica en la saliva de ciertos áfidos, no se ha confirmado su transmisión. Se han citado algunos insectos que pueden hacer posible la transmisión, pero en forma mecánica, como el minador de la hija y chicharritas. Se ha reportado también transmisión por tres especies de cúscuta y por semilla.

*Investigador del Campo Experimental Valle de Culiacán, Inifap, Sagarpa

TOMADO DE: Memoria del Curso Sobre Enfermedades Foliares en Hortalizas, Facultad de Agronomía, UAS, 1999.

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