Tizón tardío de la papa - Phytophthora infestans

Tizón tardío de la papa - Phytophthora infestans
Tallos de la planta mostrando la infección por tizón (Howard F. Schwartz, Colorado State University, Bugwood.org)

Introducción

El tizón tardío de la papa causado por Phytophthora infestans (Mont.) de Bary, es una de las enfermedades más devastadoras de la papa a nivel mundial. En 1845 causó en Irlanda la destrucción total de los campos de papa, que eran la principal fuente alimenticia de ese país, produciendo la muerte de miles de personas y la migración de muchos sobrevivientes a otros lugares de Europa y Norte América. Desde esa fecha a la actualidad se han realizado numerosos estudios sobre la etiología, epidemiología y control de la enfermedad, los cuales se han incrementado aún más desde el hallazgo del tipo A2 en Europa en 1984, y el desarrollo de técnicas bioquímicas y moleculares que permitieron mejorar los estudios de la genética de poblaciones del patógeno. Estos estudios nos permitieron conocer los peligros para la producción de papa que ocurrían después de los procesos de variación genética del patógeno, principalmente debido a la aparición de variantes con mayor resistencia a los fungicidas sistémicos, mayor virulencia y mayor aptitud parasítica, así como a la presencia de oosporas como fruto de la reproducción sexual del patógeno en nuevas zonas agrícolas.

Síntomas de la enfermedad

Hojas

Las manchas son de color marrón claro a oscuro, de apariencia húmeda, de forma irregular, algunas veces rodeadas por un halo amarillento, no están limitadas por las nervaduras de las hojas. Estos síntomas se presentan inicialmente en los bordes y puntas de las hojas. Bajo condiciones de alta humedad, se forman en la cara inferior (envés) de las hojas unas vellosidades blanquecinas que constituyen las estructuras del patógeno (esporangióforos y esporangios). Las lesiones se expanden rápidamente, se tornan marrón oscuro, se necrosan y causan la muerte del tejido. En el campo, las plantas severamente afectadas emiten un olor característico, debido a la rápida descomposición del tejido foliar.

Tallos y pecíolos

Las lesiones son necróticas, alargadas de 5-10 cm de longitud, de color marrón a negro, generalmente ubicadas desde el tercio medio a la parte superior de la planta, presentan consistencia vítrea. Cuando la enfermedad alcanza todo el diámetro del tallo, éstas se quiebran fácilmente al paso de las personas, equipos agrícolas o de vientos fuertes. En condiciones de alta humedad también hay esporulación sobre estas lesiones pero no muy profusa como se presenta en las hojas.

Tubérculos

Los tubérculos afectados presentan áreas irregulares, ligeramente hundidas. La piel toma una coloración marrón rojiza. Al corte transversal se pueden observar unas prolongaciones delgadas que van desde la superficie externa hacia la médula a manera de clavijas. En estados avanzados se nota una pudrición de apariencia granular de color castaño oscuro a parduzco, en estas condiciones puede ocurrir una pudrición secundaria causada por otros hongos (Fusarium spp.) y bacterias (Erwinia spp., Clostridium spp., etc.), provocando la desintegración del tubérculo y haciendo difícil el diagnóstico.

Control químico

Involucra la utilización de productos químicos capaces de prevenir la infección o realizar algún tipo de control posterior a la infección. Los productos usados para controlar el tizón tardío son clasificados como de contacto, sistémicos y translaminares. Un gran número de estos productos son usados en el control del tizón tardío.

De contacto

Actúan sobre la superficie de la planta y evitan la germinación y penetración del patógeno, disminuyendo las fuentes iniciales de la enfermedad. Son conocidos como fungicidas protectantes, residuales o de contacto. Entre los más importantes se encuentran los cúpricos y los ditiocarbamatos. Sólo protegen las zonas donde se deposita el fungicida, las hojas producidas después de la aspersión del producto no estarán protegidas contra el patógeno.

Sistémicos

Estos productos son absorbidos a través del follaje o de las raíces. La translocación se realiza en forma ascendente, y a veces descendente, por vía interna a través del xilema y floema. Tienen la capacidad de proteger las hojas producidas después de la aplicación. Inhiben algunas o varias etapas específicas del metabolismo del patógeno. Con ciertos productos, su uso continuo ha generado la aparición de cepas resistentes a estos fungicidas.

Translaminares

Son productos que tienen la capacidad de moverse a través de la hoja, pero no de hoja a hoja, por lo que las hojas producidas después de la aspersión del producto no estarán protegidas contra el patógeno. El uso de químicos para controlar el tizón tardío empezó hace casi 140 años. Inicialmente se usaron productos tales como el cloruro de sodio, cal y azufre, pero no fueron eficientes. El primer compuesto efectivo fue el caldo bórdales, descubierto en la década de 1880, compuesto de sulfato de cobre y cal. El caldo bordelés fue ampliamente usado en papa hasta que otros compuestos cúpricos demostraron mayor eficiencia. Uno de ellos, el oxicloruro de cobre, es aún usado para el control del tizón.

En la década de 1940 fueron introducidos al mercado los etilenebisditiocarbamatos (EBDCs por sus siglas en inglés). Algunos de estos productos, como el zineb, maneb, metiran, mancozeb y propineb, incrementaron el grupo de fungicidas destinados para combatir el tizón tardío.

Los fungicidas sistémicos fueron introducidos al mercado agrícola en la década de 1970. Metalaxyl, ofurace, oxadyxil y benalaxil, pertenecientes a las fenilamidas, son los productos más efectivos pues tienen un fuerte efecto curativo, es decir pueden matar al patógeno aun después de que éste haya infectado a la planta. La principal desventaja de este grupo es que la población del patógeno desarrolla rápidamente resistencia a estos fungicidas.

El método más comúnmente usado para prevenir el tizón en tubérculos es realizar aplicaciones al follaje. Se supone que pueden reducir la enfermedad en los tubérculos debido a que i) reducen la esporulación, ii) reducen la viabilidad de los esporangios sobre las hojas, y iii) los residuos del producto al caer de las hojas, pueden inhibir la motilidad de las zoosporas en el suelo. Como es de suponerse, no todos los fungicidas aplicados al follaje serán efectivos para controlar el tizón en los tubérculos.

Frente a la amplia gama de productos que hay en el mercado, el agricultor puede tener dificultad en decidir cuándo y con qué aplicar. Estas decisiones involucran la conjugación de muchos factores. Sin embargo, unos principios generales pueden servir al productor. En general, el tizón tardío se trata preventivamente, es decir, se realizan las aplicaciones antes de la aparición de los síntomas. El objetivo es mantener el campo libre de tizón, pero en muchos casos esto es difícil. En algunos casos, los productores han reportado el inicio de aplicaciones después de la aparición de los síntomas, pero no hay claras evidencias de que esto funcione, ni de exactamente cómo se haría.

Los productos realmente sistémicos son más eficaces en plantas jóvenes, cuando hay rápido crecimiento del tejido nuevo. El uso de sistémicos o translaminares después de la infección no es aconsejado, por razones de resistencia al producto, pero en la realidad se hace. Si el productor cree que su cultivo no fue bien protegido durante el periodo favorable a la infección debería considerar el uso de un sistémico o translaminar.

Los productos de contacto no protegen al tejido nuevo (crecido después de la aplicación) y son lavados por la lluvia. La cantidad de fungicida que se queda en la hoja depende del producto y la cantidad y naturaleza de la lluvia.

Principales fungicidas para tizón tardío y sus características
Ingrediente activo Nombre comercial Tipo de fungicida Movilidad
Mancozeb Manzate, Dithane, Mancozeb Contacto No
Metiram Polyram DF Contacto No
Clorotalonil Bravo, Hortyl, Pugil, Glider Contacto No
Fluazinam Shirlan Contacto No
Zoxamide Stimo Contacto No
Cymoxanil Curzate Mz, Moxan Mz Sistémico y contacto Translaminar, acropétalo medio
Dimetomorfo Forum Sistémico Translaminar, acropétalo bajo
Propamocarb Tattoo C, Infinito Sistémico y contacto Translaminar, acropétalo medio
Mefenoxan, Metalaxil, Benalaxil Ridomil Gold Mz, Metalazil Mz, Galben Mz, Folio Gold Sistémico y contacto Translaminar, acropétalo alto, basipétalo bajo

Control cultural

El control cultural involucra todas las actividades que se realizan durante el manejo agronómico del cultivo, que alteran el microclima, la condición del hospedante y la conducta del patógeno, de tal manera que evitan o reducen la actividad del patógeno.

Época de siembra

Planificar la época de siembra, especialmente en lugares donde se cultiva bajo riego, para evitar la época de mayor incidencia de la enfermedad. En áreas de continua producción esto no es siempre posible.

Selección de campos de cultivo

Los terrenos deben tener buen drenaje y adecuada ventilación para evitar acumulación de humedad en el follaje y suelo. Áreas que permanecen húmedas debido al exceso de humedad en el suelo o excesivo sombreado son potenciales focos de incidencia del tizón tardío. Algunas técnicas tradicionales como el “huacho rozado” en Colombia y Ecuador, que aparentemente mejoran el drenaje y flujo de aire, han sido asociadas con la reducción del tizón tardío (datos no publicados).

Eliminación de plantas voluntarias y malezas

Evitar el monocultivo de papa para evitar el inóculo primario que pueda estar presente en plantas o residuos de tubérculos infectados durante la campaña anterior. Eliminar otros hospedantes alternos, no sólo de P. infestans sino de otras enfermedades y plagas. Sin embargo, algunos hospedantes alternos tienen poblaciones especializadas del patógeno y no siempre son involucrados en el desarrollo de la enfermedad en papa.

Selección de variedad

Se recomienda utilizar variedades con resistencia horizontal. Se debe evitar la mezcla de variedades para lograr un adecuado manejo agronómico del cultivo y mejor control de la enfermedad. Sin embargo hay autores que recomiendan la mezcla de variedades para disminuir la severidad de la enfermedad y lograr rendimientos adecuados especialmente en mezclas de variedades susceptibles y resistentes.

Selección de semilla

Debe asegurarse la sanidad de los tubérculos semilla antes de la siembra. A veces la semilla puede estar infectada con P. infestans sin que haya síntomas del tizón. Hasta la fecha no hay evidencia de que la semilla infectada se puede “limpiar” o curar con fungicidas. Sin embargo, se sabe que hay un gran peligro de que los tubérculos infectados pueden esporular y contaminar más tubérculos en el proceso de almacenaje o transporte. Esto es particularmente problemático en países donde se corta la semilla. Si se sospecha contaminación, se puede evitar que ésta sea mayor tratando la semilla con un producto efectivo contra P. infestans.

Distancia entre plantas y entre surcos

Para disminuir la humedad en el follaje se debe tener distancias adecuadas entre plantas y surcos. Esta actividad debe estar relacionada con la variedad empleada y la finalidad del cultivo (semilla o consumo). Sin embargo, los datos generados respecto a los efectos de la densidad de las plantas sobre la incidencia del tizón tardío no son consistentes.

Aporques

Realizar aporques altos y bien formados para evitar o disminuir el contacto de los tubérculos con los esporangios y zoosporas provenientes del follaje infectado. Los aporques altos también han sido asociados con una reducida severidad del tizón en el follaje, debido a que el mejor drenaje y aeración existente en el suelo permite tener un follaje más seco.

Nutrición de las plantas

Algunos autores reportaron que dosis altas de fósforo y potasio reducen el tizón tardío mientras que las dosis altas de nitrógeno incrementan la incidencia de la enfermedad. El fósforo y el nitrógeno aparentemente tienen efectos contrastantes en el tizón en tubérculos. El nitrógeno retarda la maduración del tubérculo, lo cual favorece al tizón, mientras que el fósforo reduce la incidencia por acelerar la maduración. Un estudio reciente en los Andes demostró que los efectos de la fertilización en el tizón tardío fueron mucho más pequeños que los efectos en el rendimiento.

Corte del follaje

Quince días antes de la cosecha se debe realizar el corte del follaje y sacarlo a un costado del campo. En algunos países se utiliza calor, desecantes o un herbicida (por ejemplo, Diquat). Sin embargo, el ácido sulfúrico es muy peligroso y el uso de Diquat puede dañar los tubérculos bajo ciertas condiciones. Aparentemente, varias enfermedades del tubérculo son favorecidas por la descomposición de los tejidos de los tallos y raíces. En Holanda se ha estudiado la cosecha verde (“green lifting o green harvest”), en la cual se hace una cosecha de tubérculos y se devuelven a la tierra libres del tallo y raíces. Tomando como base esta investigación se podría suponer que arrancar la planta (en lugar de cortarla a nivel del suelo) tendría beneficios, pero no conocemos ningún estudio sobre este asunto. Por su sencillez y eficacia, parecería que el simple corte del follaje con machete es el más recomendable para los pequeños agricultores, porque disminuye la incidencia del tizón tardío en los tubérculos debido a la temprana remoción o destrucción del follaje previo a la cosecha.

Riegos

Evitar los riegos excesivos por inundación, especialmente en terrenos con drenaje deficiente, pues pueden crear microclimas favorables para el desarrollo de la enfermedad, o causar pudriciones en los tubérculos. En lugares donde se riega por aspersión, evitar realizar esta actividad en horas cercanas a la noche debido a que las hojas permanecerán húmedas mayor tiempo facilitando la infección en el follaje y exponiendo a los tubérculos a una potencial infección.

Saneamiento

En algunas regiones donde la enfermedad se presenta ocasionalmente, se recomienda que si la enfermedad aparece en pequeños focos, debe aplicarse desecantes para eliminar las fuentes iniciales de inóculo y de esta manera prevenir la diseminación del patógeno. En pequeñas huertas o jardines, pueden eliminarse cuidadosamente las hojas infectadas.

Cosecha oportuna

Realizar cosechas oportunas y evitar realizar los trabajos bajo condiciones de humedad, porque favorecen la infección de los tubérculos y la posterior diseminación de la enfermedad.

Eliminación de tubérculos descartados

Después de la cosecha se recomienda recoger todos los tubérculos descartados (podridos, dañados, etc.) y utilizarlos como fuente de alimento para cerdos o, en su defecto, deben ser quemados o enterrados profundamente, para que no actúen como fuente de inóculo primario o reservorio de otras plagas o enfermedades.

Almacenamiento adecuado

Se debe almacenar los tubérculos sanos a fin de evitar infecciones durante el periodo de almacenamiento. Se recomienda utilizar almacenes con luz difusa. La utilización de tubérculos semilla con brotes verdes provenientes de estos almacenes puede producir un cultivo más uniforme, que puede ser cosechado en menor tiempo de cultivo reduciendo así el periodo de exposición al tizón tardío.

Control biológico

Numerosos trabajos han reportado el efecto antagonista de varios microorganismos contra P. infestans, entre los que se mencionan Serratia spp., Streptomyces spp., Pseudomonas spp., Bacillus spp., Trichoderma spp., Fusarium spp. Aspergillus spp., Penicillium spp., Myrothecium spp. entre otros. El uso del control biológico no es común y los reportes de control exitoso son raros.

El uso de extractos o infusiones de ajos, cebolla o fermentos de algunos vegetales como cebada, trigo, arroz, ajos, tara, etc. también han dado resultados exitosos bajo condiciones de laboratorio e invernadero, pero no hay claras evidencias de su eficacia en el campo.

Diversos reportes indican que al asperjar compost líquido en hojas y tallos de papa, los microorganismos presentes en esta sustancia compiten con Phytophthora infestans por ocupar espacios en las superficies de ambos órganos vegetales, dificultando al patógeno su establecimiento y posterior infección, sin embargo el éxito de su aplicación en campos comerciales aún no está  demostrado. De igual manera, la aplicación preventiva de biofungicidas comerciales formulados a partir de Bacillus subtilis que teóricamente impiden el establecimiento del patógeno, interrumpen su desarrollo e inducen a una resistencia adquirida en la planta, se encuentran en proceso de investigación pues los resultados obtenidos bajo condiciones de campo son contradictorios en algunos casos y generalmente muestran baja eficacia.

 Fuente

Manual técnico El Tizón Tardío de la Papa, Centro Internacional de la Papa (CIP), 2008. http://cipotato.org/wp-content/uploads/2014/08/004271.pdf


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