Marchitez bacteriana de la papa - Ralstonia solanacearum

Marchitez bacteriana de la papa - Ralstonia solanacearum
Síntomas externos de tubérculo infectado por la enfermedad (National Plant Protection Organization, the Netherlands , Bugwood.org)

La Marchitez Bacteriana de la papa causada por la bacteria Ralstonia Solanacearum es considerada la segunda enfermedad más importante a nivel mundial, afectando a más de 44 familias y 200 especies de plantas, dentro de las cuales las de mayor importancia económica incluyen tabaco, musáceas, papa, ají, berenjena, maní y varias plantas ornamentales.

La variante de R. solanacearum raza 3 biovar 2 ha sido reportada en más de 30 países y en casi todos los continentes, afectando principalmente al cultivo de la papa.

Sintomatología

El síntoma típico de esta enfermedad es la marchitez a nivel de follaje, y se produce cuando el patógeno ingresa por las raíces, se propaga y coloniza la planta por los haces vasculares. Las bacterias degradan las paredes celulares y forman cavidades llenas de masas mucilaginosas de bacterias y restos de célula, las cuales provocan y un taponamiento de los haces vasculares, lo que impide el flujo del agua en las horas de más calor, produciéndose la marchitez en las plantas.

La agresividad del patógeno se favorece por las altas temperaturas y la alta humedad del suelo, lo que promueve la sobrevivencia, infectividad y diseminación de la bacteria, induciendo el desarrollo de la enfermedad. Otros síntomas en follaje son enanismo y amarillez.

Hojas

Al inicio de la enfermedad es posible que solo una rama de la planta presente síntomas. Sin embargo, cuando el progreso de la enfermedad es violento todas las hojas de la planta pueden marchitarse rápidamente sin haber presentado un marcado cambio de color previo

Las hojas marchitas palidecen, toman una coloración verde claro y finalmente se tornan de color castaño, sin que se produzca enrollamiento de los bordes a medida que se van secando los foliolos.

Tallos

En los tallos jóvenes se puede observar, a través de la epidermis, unas rayas oscuras y angostas que corresponden a los haces vasculares infectados. Al realizar un corte transversal de tallo, es posible observar un signo claro de esta enfermad, que corresponde a la presencia de gotitas brillantes de color castaño grisáceo, que son exudadas desde el xilema.

Si se ponen en contacto dos superficies de corte del tallo y luego se alejan lentamente, se pueden observar hilos delgados de mucosidad que se estiran. Los tallos subterráneos, estolones y raíces de plantas con síntomas foliares leves pueden acusar infección avanzada.

Tubérculos

Los tubérculos que se forman en plantas enfermas pueden o no estar infectados. Cuando la infección está bien establecida, se hace evidente a través del peridermo del tubérculo, como una decoloración gris parduzca.

Al cortar los tubérculos, éstos habitualmente presentan una decoloración vascular que puede extenderse desde el xilema hacia la médula y la corteza. Por otra parte, al aplicar una pequeña presión a tubérculos enfermos, emanan del anillo vascular gotitas blanquecinas de mucus bacteriano.

Los ojos del tubérculo, especialmente los que se encuentran en la base de éste se oscurecen, pudiendo formar un exudado pegajoso o en la unión con el estolón. El exudado bacteriano se mezcla con el suelo y hace que partículas de tierra se adhieran a las superficies de los tubérculos.

Epidemiología y ciclo de vida

La principal fuente de inóculo para R. solanacearum son los tubérculos de papa infectados usados como semilla. Las infecciones latentes en plantas infectadas, pero asintomáticas, son un albergue para la bacteria. Esta bacteria puede estar presente en el tubérculo, a veces sin expresar síntomas. Pero la bacteria sigue viva y puede activarse cuando las condiciones de humedad y temperatura son favorables para su desarrollo y multiplicación. Al no presentar síntomas o signos, los tubérculos infectados pueden llegar a lugares en donde no estaba antes Por esta razón, se debe comprar semilla de origen conocido y producida en semilleros certificados.

El suelo es otra fuente de inóculo, ya que R. solanacearum es una bacteria nativa de muchos suelos y sobrevive en desechos de plantas y en el sistema de raíces y rizósfera de muchos hospederos (malezas, otros hospederos alternantes y papas voluntarias).

La enfermedad puede ser diseminada por el agua de riego y por el suelo adherido a zapatos, herramientas y maquinaría agrícola. R.solanacearum infecta las raíces de papas a través de heridas y puntos de emergencia de raíces laterales. La propagación entre las plantas se produce por contacto entre raíces infectadas y raíces sanas cercanas.

La temperatura también juega un rol un el desarrollo de la enfermedad. Mientras más calor hace, más se favorece la infección del suelo y el desarrollo de síntomas. Aunque, también se ha encontrado donde las temperaturas de suelo son menores a 15 ºC, lo que indica que el patógeno puede infectar cultivos en áreas de producción frías.

Manejo integrado

El uso de semilla sana y la siembra en suelos libres del patógeno son los principales componentes para controlar y erradicar la marchitez bacteriana. Sin embargo, muchos son los factores adicionales que influyen en la incidencia de la bacteria tales como las condiciones ambientales (la temperatura y la humedad del suelo), la rotación con plantas no hospedantes, el uso de variedades menos susceptibles y de prácticas culturales (saneamiento y control de nematodos). Por lo tanto, sólo una estrategia de control integrado puede tener éxito para reducir la
incidencia de la marchitez bacteriana, e incluso erradicarla.

Algunas estrategias recomendadas son:

  • Usar semilla sana. Los tubérculos-semilla infectados son el principal medio de diseminación de la enfermedad.
  • Sembrar en suelos libres de la enfermedad. Si un cultivo ha sido infectado, evitar la siembra de papa o cultivos hospedantes al menos durante dos años.
  • Sembrar variedades resistentes.
  • Eliminar rastrojos de cultivos infectados, quemarlos o enterrarlos profundamente, lejos de canales de riego.
  • Eliminación de tubérculos podridos, usando el mismo procedimiento del punto anterior.
  • Eliminación de malezas, previo a la siembra de papa.
  • Eliminar plantas voluntarias de papa, para evitar la supervivencia de la enfermedad.
  • Eliminar plantas marchitas en cuanto sean detectadas, en campos con baja incidencia.
  • Desinfectar herramientas y maquinaria antes de ingresarlas al campo, para prevenir la entrada de la enfermedad.

Control químico

El control químico de la enfermedad en tomate provocadas por Ralstonia solanacearum se basa en el uso de tratamientos con productos cúpricos de oxicloruro de cobre, sulfato cúprico, óxido cuproso, o Kasugamicina. Así como rociar plantas con estreptomicina antes del trasplante y aplicar mezclas de mancozeb y cobre tras el trasplante y antes de la incidencia de la enfermedad. Tales métodos de control previenen la multiplicación bacteriana pero no son siempre controles adecuados del inóculo llevado en la semilla. Desafortunadamente, el uso frecuente de pesticidas y los antibióticos contra la planta y bacterias patógenas ha llevado a la selección de poblaciones bacterianas resistentes. Aunado a lo anterior existen restricciones gubernamentales en el uso de los compuestos de cobre, que son ampliamente utilizados para el control de las enfermedades bacterias en la planta, estos compuestos han sido limitados en algunos países debido a su impacto en el ambiente, y por su toxicidad para el hombre, provocan irritación en la piel, en el tracto respiratorio y los ojos. Además son de un alto costo no se consigue fácilmente y se dispone de un limitado número de productos y en su mayoría afectan a organismos benéficos.

Fuentes


Más imágenes sobre Marchitez bacteriana de la papa:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *