{"id":1670,"date":"2015-04-15T17:50:14","date_gmt":"2015-04-15T23:50:14","guid":{"rendered":"http:\/\/bancoinfo.panorama-agro.com\/?p=1670"},"modified":"2015-04-20T13:20:59","modified_gmt":"2015-04-20T19:20:59","slug":"1670","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/panorama-agro.com\/?p=1670","title":{"rendered":"Gusano rosado &#8211; Informaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h5>Hospederos<\/h5>\n<p>El principal hospedero del gusano rosado es el algod\u00f3n (<em>Gossypium<\/em> sp.) y el cultivo de Okra (<em>Abelmoschus esculentus<\/em>), as\u00ed como tambi\u00e9n, la malva India (<em>Abutilon<\/em>), malva pa\u00eds (<em>Abutilon indicum<\/em>) y a la alfalfa (<em>Medicago sativa<\/em>) (Khidret al., 1990; CABI, 2007).<\/p>\n<h5>Distribuci\u00f3n<\/h5>\n<p><strong> Distribuci\u00f3n de hospederos en M\u00e9xico.<\/strong> El gusano rosado, de acuerdo a lo publicado por Toledano (1976), se encontraba distribuido en los estados de Durango, Coahuila, Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Baja California Norte, Baja California Sur, Nuevo Le\u00f3n y Tamaulipas, M\u00e9xico. Actualmente, se presenta en los estados de Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila y Baja California Norte, en el cultivo de algod\u00f3n <em>Gossypium hirsutum<\/em> L. (Nava-Camberos et al., 2010).<\/p>\n<p><strong>Distribuci\u00f3n mundial.<\/strong> <em>P. gossypiella<\/em> se distribuye a lo largo de las zonas tropicales de Am\u00e9rica, \u00c1frica, Asia, Australasia, incluidas las regiones subtropicales, Pakist\u00e1n, Egipto, EE.UU. (Arizona, Arkansas California, Georgia, New Mexico, Oklahoma y Texas), M\u00e9xico, Centro Am\u00e9rica y El Caribe. El mapa de la distribuci\u00f3n incluye los registros de la base de ejemplares de <em>P. gossypiella<\/em> de la colecci\u00f3n en el museo de Historia Natural de Londres, Reino Unido (CABI, 2011).<br \/>\nEn M\u00e9xico se distribuye principalmente en los estados de Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila y Norte de Tamaulipas.<\/p>\n<h5>Descripci\u00f3n morfol\u00f3gica<\/h5>\n<p><strong>Huevo.<\/strong> Reci\u00e9n depositados son de color blanco aperlado, posteriormente se tornan de color rojizo-naranja; de forma alargada, ovalados, de 0.4-0.6 mm de longitud y 0.2-0.3 mm de ancho. Por lo general son depositados en forma individual o en grupos de 5-10. Los huevos de la primera generaci\u00f3n en primavera son a menudo depositados en las estructuras vegetativas de la planta de algod\u00f3n. La segunda y subsecuentes generaciones los huevos son colocados debajo del c\u00e1liz del bot\u00f3n floral de &gt;15 d\u00edas (Venette et al., 2000).<\/p>\n<p><strong> Larva.<\/strong> Las larvas son de color claro, de 1-2 mm de largo en el primer instar y las larvas maduras son 12 a 15 mm de longitud. Larvas de primero y segundo instar, son de color blanco cristalino a blanco amarillento; en el tercer instar, adquieren una coloraci\u00f3n rosada y finalmente, en el cuarto instar, presenta un color rosa intenso, de aqu\u00ed el nombre de gusano rosado. La cabeza es de color caf\u00e9 y posee un escudo protor\u00e1cico muy marcado de color caf\u00e9 oscuro y dividido longitudinalmente en dos. La larva completamente desarrollada (cuarto instar) mide alrededor de 1.2 cm de longitud. Las larvas no diap\u00e1usicas elaboran un pupario o coc\u00f3n alargado, suave y apropiado para pupar, en cambio las diap\u00e1usicas tejen un coc\u00f3n esf\u00e9rico y apretado para pupar (Pacheco, 1994; Ram\u00edrez y Nava, 2000)<\/p>\n<p><strong>Pupa.<\/strong> Las pupas son de color rojizo-marr\u00f3n y miden de 8-10 mm de longitud por 2.4 mm de ancho, se encuentra cubierta de pubescencia fina (Pacheco, 1994; Ram\u00edrez y Nava, 2000).<\/p>\n<p><strong>Adulto.<\/strong> Los adultos son palomillas peque\u00f1as, de color marr\u00f3n oscuro de 12 a 20 mm de expansi\u00f3n alar con manchas caf\u00e9-obscuro en las alas anteriores. Las alas son caracter\u00edsticamente puntiagudas y tienen en sus bordes superiores un fleco de color claro y sedoso.<\/p>\n<p>La cabeza es de color marr\u00f3n rojizo p\u00e1lido con escamas iridiscentes. Las antenas son de color marr\u00f3n. Los palpos labiales son largos y curvados hacia arriba (Pacheco, 1994; Ram\u00edrez y Nava, 2000; USDA 1948).<\/p>\n<h5>Biolog\u00eda<\/h5>\n<p>Las palomillas del gusano rosado emergen en primavera y verano. Las palomillas que emergen en primavera son producidas por pupas de larvas diap\u00e1usicas de ciclo largo y las que emergen en el verano son producidas por pupas de larvas de generaciones estacionales no diap\u00e1usicas de ciclo corto. En primavera la emergencia de palomillas comienza usualmente antes de que el algod\u00f3n empiece a fructificar. Estas palomillas depositan huevecillos sobre yemas foliares y tallos donde las larvas rara vez sobreviven. Considerando que esta plaga requiere fundamentalmente fructificaciones para ovipositar y alimentarse, todas aquellas palomillas que emerjan antes de que existan cuadros (botones florales), no podr\u00e1n sobrevivir ni reproducirse. Estas palomillas representan lo que com\u00fanmente se conoce como \u201cgeneraci\u00f3n suicida\u201d. Por el contrario, todas las palomillas que emerjan despu\u00e9s de dicha etapa fenol\u00f3gica del cultivo formar\u00e1n la \u201cgeneraci\u00f3n efectiva\u201d que dar\u00e1 origen a las generaciones perjudiciales de la plaga. El porcentaje de la \u201cgeneraci\u00f3n suicida\u201d depende de la fecha de siembra del algodonero; es decir, que entre m\u00e1s temprano se siembre el cultivo, el porcentaje de \u201cgeneraci\u00f3n suicida\u201d ser\u00e1 menor.<\/p>\n<p>En la comarca Lagunera se ha determinado que el 63.8% de la poblaci\u00f3n se considera como \u201cgeneraci\u00f3n suicida\u201d, cuando se siembra en la fecha \u00f3ptima del 1 al 10 de abril y el inicio de producci\u00f3n de cuadros ocurra alrededor del 15 de mayo (136 d\u00edas julianos) (Nava, 1982; Pacheco, 1994; Ram\u00edrez y Nava, 2000).<\/p>\n<p>Los adultos tienden a ser m\u00e1s activos durante la noche, durante el d\u00eda se refugian y rara vez son vistos en los campos infestados. Los adultos copulan a medianoche en las terminales de las plantas y com\u00fanmente de uno a dos d\u00edas despu\u00e9s de la emergencia. La hembra libera una feromona que atrae al macho para la c\u00f3pula. La oviposici\u00f3n comienza al segundo d\u00eda despu\u00e9s de la emergencia de adultos y los huevecillos son depositados aislados o en masas ya sea en tallos, yemas terminales o cuadros cuando a\u00fan no hay bellotas en la planta. Las bellotas de 10-20 d\u00edas de edad son las preferidas para ovipositar. Los huevecillos son colocados arriba del c\u00e1liz, cerca del \u00e1pice o en suturas en la bellota, mientras que las masas (desde unos pocos hasta 100 huevecillos) son colocadas entre el c\u00e1liz y el carpelo de la pared de la bellota. El per\u00edodo de oviposici\u00f3n de las palomillas de ciclo corto es de ocho d\u00edas y de seis para las de ciclo largo. En las generaciones de verano, la hembra oviposita de 50-300 huevecillos y la m\u00e1xima ovipostura ocurre al tercer d\u00eda despu\u00e9s de la emergencia de los adultos (Pacheco, 1994; Ram\u00edrez y Nava, 2000).<\/p>\n<p>El gusano rosado para sobrevivir de un ciclo algodonero a otro, entra en un estado de reposo denominado diapausa como larva de cuarto instar enterrada en el suelo, lo cual es estimulado por fotoper\u00edodos cortos y bajas temperaturas. Las primeras larvas diap\u00e1usicas se observan a principios de septiembre, posteriormente el porcentaje se incrementa r\u00e1pidamente hasta alcanzar pr\u00e1cticamente el 100% entre fines de octubre y principios de noviembre. El conocimiento de la \u00e9poca y grado de incidencia de la diapausa del gusano rosado en la regi\u00f3n, es muy importante para definir la<br \/>\n\u00e9poca m\u00e1s adecuada para realizar las labores fitosanitarias de desvare y barbecho (Nava, 1982; Ram\u00edrez y Nava, 2000).<\/p>\n<p><strong>Epidemiolog\u00eda.<\/strong> Predicci\u00f3n mediante acumulaci\u00f3n de unidades calor. El Cuadro 1 muestra los requerimientos de unidades calor por cada una de las diferentes etapas biol\u00f3gicas del gusano<br \/>\nrosado. El ciclo biol\u00f3gico completo, y por lo tanto el tiempo de una generaci\u00f3n, requiere de 473 unidades calor en promedio, si las larvas se alimentan en cuadros y de 545 unidades calor, si las larvas se alimentan en bellotas (Nava y Byerly, 1990).<\/p>\n<table>\n<caption><em>Cuadro 1. Per\u00edodos de desarrollo de las etapas biol\u00f3gicas del gusano rosado en unidades calor &gt;12 \u00baC.<\/em><\/caption>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Etapa Biol\u00f3gica<\/strong><\/td>\n<td><strong>Unidades Calor<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Preoviposici\u00f3n<\/td>\n<td>28<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Huevecillo<\/td>\n<td>73<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Larva en cuadros<\/td>\n<td>248<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Larva en bellotas<\/td>\n<td>320<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Pupa<\/td>\n<td>124<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Total en cuadros<\/td>\n<td>473<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Total en bellotas<\/td>\n<td>545<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>El Cuadro 2, muestra las \u00e9pocas en que se van presentando los estados de desarrollo m\u00e1s importantes del insecto y c\u00f3mo se relacionan \u00e9stas con las principales etapas fenol\u00f3gicas del cultivo. Puesto que el gusano rosado es una plaga que ataca a las fructificaciones, la primera generaci\u00f3n de la temporada inici\u00f3 con la aparici\u00f3n de cuadros susceptibles, lo cual ocurre a las 600 unidades calor acumuladas desde el momento de la siembra.<\/p>\n<table>\n<caption><em>Cuadro 2. Relaci\u00f3n entre los estados de desarrollo del gusano rosado y las etapas fenol\u00f3gicas del algodonero en unidades calor (&gt;12 \u00baC).<\/em><\/caption>\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\"><strong>Gusano Rosado<\/strong><\/td>\n<td rowspan=\"2\"><strong>Etapas Fenol\u00f3gicas del Algodonero<\/strong><\/td>\n<td rowspan=\"2\"><strong>Unidades Calor desde la Siembra<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Generaci\u00f3n<\/strong><\/td>\n<td><strong>Estados de desarrollo<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Primera<\/td>\n<td>Huevecillos<\/td>\n<td>1ros. cuadros susceptibles<\/td>\n<td>600<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Larvas<\/td>\n<td><\/td>\n<td>673<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Larvas 4\u00ba. Instar<\/td>\n<td>1ras. Flores (rosetadas)<\/td>\n<td>827<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Pupas<\/td>\n<td><\/td>\n<td>921<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Adultos<\/td>\n<td>1ras. Bellotas susceptibles<\/td>\n<td>1045<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Segunda<\/td>\n<td>Huevecillos<\/td>\n<td><\/td>\n<td>1073<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Larvas<\/td>\n<td>Max. Densidad de cuadros<\/td>\n<td>1146<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Pupas<\/td>\n<td>1ras. bellotas con salidas<\/td>\n<td>1466<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Adultos<\/td>\n<td>Max. Densidad de bellotas<\/td>\n<td>1590<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Tercera<\/td>\n<td>Huevecillos<\/td>\n<td><\/td>\n<td>1618<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Larvas<\/td>\n<td>1ros. Capullos<\/td>\n<td>1691<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Pupas<\/td>\n<td><\/td>\n<td>2011<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td>Adultos<\/td>\n<td><\/td>\n<td>2131<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>A lo largo del per\u00edodo fruct\u00edfero del algodonero, solamente pueden producirse tres generaciones del insecto, existiendo s\u00f3lo dos \u00e9pocas cr\u00edticas de control qu\u00edmico, correspondiendo la primera de las 1045 a 1146 unidades calor y la segunda de las 1590 a 1691 unidades calor. La tercera generaci\u00f3n de adultos ya no se combate con insecticidas debido a que ocurre cuando el algodonero se encuentra completamente maduro (Nava y Byerly, 1990).<\/p>\n<h5>Da\u00f1os<\/h5>\n<p>Cuando las larvas reci\u00e9n emergidas se encuentran en las flores, unen los p\u00e9talos con seda para protegerse formando la llamada \u201cflor rosetada\u201d la cual no abre adecuadamente, siendo esto de gran utilidad para detectar infestaciones de campo. Induce la ca\u00edda de los botones florales (\u201cpapalotes\u201d o \u201ccuadros\u201d) menores de 10 d\u00edas de edad, pero la mayor\u00eda de los cuadros atacados se desarrollan normalmente en bellotas. La larva reci\u00e9n nacida penetra a la bellota casi de inmediato por la parte media del fruto o por el \u00e1pice en menor grado en un lapso de 20 a 30 minutos. El peque\u00f1o orificio de entrada no es visible en un principio desde el exterior, pero en la parte interna de la pared de la bellota se desarrolla un callo o verruga. En bellotas muy j\u00f3venes pueden no formarse estas verrugas, por lo que las bellotas colectadas deber\u00e1n inspeccionarse cuidadosamente. Las larvas barrenan la superficie de la pared interna de la bellota antes de entrar a la fibra, dejando una mina caracter\u00edstica, que puede ser evidencia del da\u00f1o de gusano rosado. La larva se alimenta de la fibra para llegar a la semilla ya como larva de segundo instar. Dichos da\u00f1os provocan manchado de la fibra, afectan su longitud y resistencia, bajando por ende su calidad y el precio de venta. Tambi\u00e9n ocasionan p\u00e9rdidas en la viabilidad, peso de la semilla y calidad del aceite. En promedio, una larva puede destruir de dos a cinco semillas durante su desarrollo y puede afectar por completo el l\u00f3culo de la bellota.<br \/>\nUna vez que la larva completa su per\u00edodo de alimentaci\u00f3n, deja la bellota mediante un caracter\u00edstico orificio de salida en el carpelo de la pared (Pacheco, 1994; Ram\u00edrez y Nava, 2000).<\/p>\n<p><strong>Mecanismos de dispersi\u00f3n.<\/strong> El gusano rosado es dispersado por medio de flores y botones florales infestados.<\/p>\n<h5>Importancia econ\u00f3mica de la plaga<\/h5>\n<p><em>P. gossypiella<\/em> causa 3 a 5% de da\u00f1os en botones florales al alimentase de estambres y polen (Ambriz y Sifuentes, 1969), as\u00ed tambi\u00e9n, genera un da\u00f1o en bellotas de 15 d\u00edas de edad (Noble, 1969). En esta \u00faltima estructura se ha reportado que el da\u00f1o es de 65% si no se aplican medidas de control (Schwartz, 1983).<\/p>\n<h5>Estrategias de vigilancia epidemiol\u00f3gica<\/h5>\n<p>Para la detecci\u00f3n de la plaga de gusano rosado se realizan t\u00e1cticas de muestreo como:<\/p>\n<p><strong> Muestreo.<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Muestreo mediante inspecci\u00f3n de bellotas.<\/strong> El muestreo del gusano rosado debe iniciarse a partir de la segunda semana de floraci\u00f3n, cuando se observen las primeras bellotas susceptibles (15 a 30 d\u00edas de edad). El muestreo consiste en colectar 25 bellotas susceptibles al azar en cada uno de los cuadrantes del predio de una \u00e1rea no mayor de 40 hect\u00e1reas. Si la superficie es mayor de 40 hect\u00e1reas, se deben colocar en una bolsa de papel o de tela para su revisi\u00f3n posteriormente, las bellotas se abren (se separan los carpelos de la parte fibrosa) para determinar la presencia de minas (o una especie de verrugas) y larvas de primero y segundo instares. Sin embargo, solo se contabilizan las bellotas con larvas presentes. El umbral de acci\u00f3n para tomar decisiones de control mediante insecticidas es de 10 a 12 % de bellotas infestadas por larvas de primero y segundo instares (Nava, 2000).<\/li>\n<li><strong>Monitoreo con trampas de feromonas.<\/strong> El monitoreo de adultos de gusano rosado se lleva a cabo mediante el uso de trampas tipo delta m\u00e1s una feromona sexual. Este monitoreo sirve para conocer el comportamiento de la poblaci\u00f3n a trav\u00e9s de la temporada, determinar las diferencias entre localidades en cuanto a la densidad de la plaga y diferencias entre varias temporadas para la misma localidad.<br \/>\nTambi\u00e9n es una herramienta de monitoreo \u00fatil para la determinaci\u00f3n de los momentos oportunos de aplicaci\u00f3n de feromonas con fines de control y para evaluar su efectividad. Las palomillas capturadas se cuentan y se expresan como promedio de adultos por trampa por noche (Nava, 2000). De acuerdo con la NOM-026-FITO-1995, por la que se establece el control de plagas del algodonero, se debe utilizar una trampa por cada 50 hect\u00e1reas de cultivo y una trampa cada 8 kil\u00f3metros de carreteras y caminos con fines de monitoreo y supresi\u00f3n de la plaga, y una trampa por cada 5 hect\u00e1reas de cultivo con fines de trampeo masivo. La revisi\u00f3n de las trampas deber\u00e1 ser en forma quincenal en aquellas \u00e9pocas en que no existe cultivo establecido y semana cuando el cultivo se encuentra en pie.<\/li>\n<\/ul>\n<h5>Estrategias de control<\/h5>\n<p><strong>Control cultural.<\/strong> Los productores de algod\u00f3n quedan obligados a cumplir las fechas de siembra, defoliaci\u00f3n y\/o desecaci\u00f3n, cosecha, desvare y barbecho, que la Delegaci\u00f3n Estatal o Regional de la Secretar\u00eda establezcan a trav\u00e9s del paquete tecnol\u00f3gico y programa fitosanitario para el cultivo del algodonero en cada distrito de Desarrollo Rural.<\/p>\n<p>Las pr\u00e1cticas culturales m\u00e1s importantes para el manejo de esta plaga son: fechas de siembra, acortamiento del ciclo fruct\u00edfero del cultivo y destrucci\u00f3n de residuos de cosecha. En el caso espec\u00edfico de la Comarca Lagunera el per\u00edodo de siembra recomendado comprende del 20 de marzo al 20 de abril, con un per\u00edodo \u00f3ptimo del 1 al 10 de abril. El acortamiento del ciclo fruct\u00edfero del cultivo se puede lograr mediante el establecimiento del sistema de producci\u00f3n de algod\u00f3n en altas poblaciones de plantas, el cual consiste en establecer una densidad de 120,000 plantas por hect\u00e1rea, y solo tres riegos de auxilio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se pueden eliminar fructificaciones tard\u00edas mediante la aplicaci\u00f3n de defoliantes. Las labores fitosanitarias deben efectuarse antes de que la mayor parte de la poblaci\u00f3n de larvas de gusano rosado entren en diapausa, con el objeto de lograr un control cultural efectivo de la plaga. A medida que dichas pr\u00e1cticas culturales se retrasan, el control de la poblaci\u00f3n de larvas diap\u00e1usicas es m\u00e1s bajo y una mayor emergencia ocurre el siguiente a\u00f1o (Nava, 1987).<\/p>\n<p><strong>Rotaci\u00f3n de cultivos. <\/strong>Las rotaciones algod\u00f3n-sorgo y algod\u00f3n-algod\u00f3n juegan un papel importante en el manejo de la poblaci\u00f3n del gusano rosado, debido a que, aceleran la emergencia del gusano rosado, por ende esta generaci\u00f3n no encontrar\u00e1 sitios adecuados para su desarrollo (Mulleret al., 1974).<\/p>\n<p><strong> Control etol\u00f3gico.<\/strong> Este m\u00e9todo de control del gusano rosado ha sido muy exitoso en Arizona y California, donde se ha implementado como una alternativa dentro de programas de manejo integrado del gusano rosado a nivel regional. En general, se obtienen buenos resultados cuando las poblaciones son bajas. Los productos comerciales m\u00e1s conocidos son NoMate, Frustrate, Sirene, Lastflight y Checkmate.<\/p>\n<p><strong>Control biol\u00f3gico.<\/strong> Existe un gran n\u00famero de enemigos naturales de <em>P. gossypiella<\/em> (Cheema et al), los cuales se indican a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li><strong> Parasitoides:<\/strong> <em>Apanteles angaleti , Apanteles angaleti, A. quadratus, A. taragamae , Bracon brevicornis, B. quadratus, B. gelechiae , B. greeni, B. kirkpatricki , Habrocytus, Microchelonus blackburni , Parasierola, Pyemoteskirkpatricki, Parasierola, Pyemotes herfsi, P. ventricosus, Scambus lineipes, S. striatus , Theronia lineata, Trichogramherfsi, Trichogramma achaeae , T.achaeae, T. brasiliense , T.brasiliense, Trichogrammatoidea bactrae, T. pretiosum, Trichogrammatoidea bactrae<\/em>.<\/li>\n<li><strong> Depredadores:<\/strong> <em>Chrysopa pallens, Chrysoperla carnea, Collops vittatus, Hippodamia convergChrysopa pallens, Collops vittatus, Hippodamia convergens, Mischocyttarus socialis, Nabis alternatus, Orius tristicolor, Pardosa milvina , PolybMischocyttarus socialis, Nabis alternatus, Orius tristicolor, Pardosa milvina, Polybiaignobilis, Sinea confusa. ignobilis, Sinea confusa.<\/em><\/li>\n<li><strong> Pat\u00f3genos:<\/strong> Principalmente bacterias<em> Bacillus thuringiensis, B. thuringiensis aizawai, B. thuringiensis dendrolimus,\u00a0 B. thuringiensis entomocidus, B. thuringiensis entomocidus, B. thuringiensis finitimus, B. thuringiensis finitimus, B. thuringiensis galleriae, B. thuringiensis kurstaki, B.thuringiensis kurstaki, B. thuringiensis sotto, B. thuringiensis subtoxicus, B. thuringiensis thompsoni, B. thuringiensis thuringiensis, B. thuringiensis tolworthi.<\/em> Adem\u00e1s, una buena opci\u00f3n de control biol\u00f3gico que requiere evaluaci\u00f3n es el nem\u00e1todo <em>Steinernema riobravis<\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Control legal.<\/strong> Es una plaga regulada en la NOM-026-FITO-1995, \u201cpor la que se establece el control de plagas del algodonero\u201d y tiene por objeto establecer las regulaciones de car\u00e1cter obligatorio que se deben cumplir para prevenir la dispersi\u00f3n y control del gusano rosado (<em>Pectonophora gosypiella<\/em> Sauders), picudo (<em>Anthonomus grandis<\/em> Boheman) y el complejo gusano bellotero (<em>Heliothis zea<\/em> Bodie y <em>H. virescens<\/em> Fabricius) que afectan al cultivo del algodonero; as\u00ed como las medidas fitosanitarias para evitar la dispersi\u00f3n de estas plagas a zonas libres o de baja prevalencia.<\/p>\n<p><strong>Control con variedades resistentes.<\/strong> Actualmente, existen en el mercado variedades transg\u00e9nicas de algodonero con niveles altos de resistencia a gusano rosado, gusano tabacalero y gusano bellotero, las cuales contienen uno o dos genes que producen las toxinas cry1Ac y cry2AB del <em>B. thuringiensis<\/em>. Estas variedades proporcionan un excelente control del gusano rosado, gusano tabacalero, gusano bellotero y gusano soldado, pero no controlan eficientemente insectos chupadores, defoliadores, ni picudo. Las principales ventajas de estas variedades son la reducci\u00f3n en el uso de insecticidas y su compatibilidad con el control biol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>Control qu\u00edmico.<\/strong> Esta actividad consistir\u00e1 en realizar aplicaciones de plaguicidas autorizados por la COFEPRIS de manera racional y programada, para reducir los niveles de infestaci\u00f3n de la plaga. El per\u00edodo de control qu\u00edmico comprende aproximadamente durante los 80 a 120 d\u00edas despu\u00e9s de la siembra. Las \u00e9pocas cr\u00edticas de control del gusano rosado son la primera y segunda generaci\u00f3n de adultos, las cuales ocurren a las 1045 y 1590 unidades calor (U. C.) acumuladas desde la siembra con una temperatura umbral de 12 oC, respectivamente. Los insecticidas con registro de uso por la COFEPRIS, utilizados son: azinf\u00f3s met\u00edlico, carbarilo, metidation, monocrotofos y triazofos.<\/p>\n<h5>Taxonom\u00eda<\/h5>\n<p><strong>Reino: <\/strong>Animalia<br \/>\n<strong>Phylum<\/strong>: Arthropoda<br \/>\n<strong>Clase: <\/strong>Hexapoda (insecta)<br \/>\n<strong>Orden: <\/strong>Lepidoptera<br \/>\n<strong>Familia:<\/strong> Gelechiidae<br \/>\n<strong>G\u00e9nero:<\/strong> Pectinophora<br \/>\n<strong>Especie:<\/strong> P. gossypiella<\/p>\n<h5>Literatura citada<\/h5>\n<p>Ambriz, P. J., y J. A. Sifuentes A. 1969. El gusano rosado del algodonero en la Comarca Lagunera. Circular CIANE No. 31, SAG, INIA, M\u00e9xico, 33 p.<\/p>\n<p>CAB International, 2011. Crop Protection Compendium. Wallingford, UK: CAB International.<br \/>\nEPPO, 2007. PQR database (versi\u00f3n 4.6). Paris, France: European and Mediterranean Plant Protection Organization. www.eppo.org<\/p>\n<p>Khidr, A.A., Kostandy, S.N., Abbas, M.G., El-Kordy, M.W., El-Gougary, O.A. (1990) Host plants, other than cotton, for the pink boll worm Pectinophora gossypiella and the spiny bollworm Earias insulana. Agricultural Research Review 68(1), 135-139.<\/p>\n<p>Muller, A.J., R.K. Sharma, H.T. Reymolds and N.C. Toscano. 1974. Effect of crop rotations on emergence of over-wintered pink bollworm populations in the Imperial Valley, California. J. Econ. Entomol. 67: 227-228.<\/p>\n<p>Nava-Camberos, U., V. \u00c1vila-Rodr\u00edguez, y J. L. Mart\u00ednez-Carrillo. 2010. Monitoring of the Pink Bollworm Susceptibility to the Bacillus thuringiensis Endotoxins Cry1Ac and Cry2Ab in M\u00e9xico. Southwestern Entomologist, 35(3):425-429.<\/p>\n<p>Noble, L. W. 1969. Fifty years of research on the pink bollworm in the United States, USDA Agr. Handbook 357.62 p.<\/p>\n<p>Pacheco M., F. 1994. Plagas de los Cultivos Oleaginosos en M\u00e9xico. SAGAR, INIFAP, CIRNO. Cd. Obreg\u00f3n, Son., M\u00e9xico. Libro T\u00e9cnico N\u00b0 3. 600 p.<\/p>\n<p>Ram\u00edrez D., M. y U. Nava C. 2000. Plagas insectiles asociadas al cultivo del algodonero. Memorias del III Curso Regional de Aprobaci\u00f3n y Actualizaci\u00f3n en Control de Plagas del Algodonero. UAAAN-UL, Torre\u00f3n, Coah., M\u00e9xico. p. 154-167.<\/p>\n<p>Schwartz PH, 1983. Losses in yield of cotton due to insects. Agriculture Handbook, USDA, No. 589:329-358<\/p>\n<p>USDA, 1948. Pink Bollworm. Picture Sheet No. 21. Bureau of Entomology and Plant Quarantine. Agricultural Research Administration, U.S. Department of Agriculture.<\/p>\n<p>Venette, R.C., S.E. Naranjo, and W.D. Hustchison. 2000. Implications of Larval Mortality at Low Temperatures and High Soil Moistures for Establishment of Pink Bollworm (Lepidoptera: Gelechiidae) in Southeastern United States Cotton. Environ. Entomol. 29 (5): 1018-1026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hospederos El principal hospedero del gusano rosado es el algod\u00f3n (Gossypium sp.) y el cultivo de Okra (Abelmoschus esculentus), as\u00ed como tambi\u00e9n, la malva India (Abutilon),<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1671,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_newsletter_tier_id":0,"footnotes":""},"categories":[46,58],"tags":[],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/panorama-agro.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Pectinophora-gossypiella-Larva-National-Bureau-of-Agricultural-Insect-Resources-NBAIR-India.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s5Aau3-1670","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1670"}],"collection":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1670"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1670\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1682,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1670\/revisions\/1682"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}