{"id":2326,"date":"2017-11-03T13:07:24","date_gmt":"2017-11-03T20:07:24","guid":{"rendered":"http:\/\/bancoinfo.panorama-agro.com\/?p=2326"},"modified":"2017-11-03T18:06:56","modified_gmt":"2017-11-04T01:06:56","slug":"picudo-del-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/panorama-agro.com\/?p=2326","title":{"rendered":"Picudo del chile"},"content":{"rendered":"<p>El picudo del chile se ha convertido en la principal plaga de este cultivo, debido a la resistencia que ha desarrollado a diferentes grupos de insecticidas que normalmente lo manten\u00edan bajo control, y a que su manejo se complica dado que ataca los frutos desde el inicio de la fructificaci\u00f3n hasta el final de la cosecha. Esto causa ca\u00edda prematura de los frutos y resulta en p\u00e9rdidas en el rendimiento de hasta un 50%.<\/p>\n<h4>Descripci\u00f3n de la plaga<\/h4>\n<p>El barrenillo del chile presenta metamorfosis completa, es decir, cuatro estados biol\u00f3gicos de desarrollo: huevo, larva, pupa y adulto.<\/p>\n<h5>Huevo<\/h5>\n<p>Los huevecillos son depositados en las yemas florales y frutos tiernos, son ovalados, pero pueden tomar la forma de la cavidad\u00a0 en\u00a0 que\u00a0 est\u00e1n\u00a0 situados,\u00a0 su\u00a0 superficie\u00a0 es lisa,\u00a0 correosa y\u00a0 flexible, de color blanco aperlado cuando est\u00e1n reci\u00e9n ovipositados y despu\u00e9s se tornan amarillentos, miden aproximadamente 0.5 mm de longitud y 0.4 mm de di\u00e1metro (Elmore, et al, 1934; Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<h5>Larva<\/h5>\n<p>Las larvas son \u00e1podas, robustas y curvadas, reci\u00e9n eclosionadas miden de 0.8 a 1.5 mm de longitud (Pacheco, 1985; Riley, 1995). Su cuerpo es de color blanco brillante, la cabeza es grande, blanca\u00a0 con el extremo negro y las mand\u00edbulas de color caf\u00e9 (Elmore, et al, 1934). Despu\u00e9s de la muda la larva mide de 1.3 a 2.6 mm de longitud, con la cabeza amarillo claro y las mand\u00edbulas de color caf\u00e9 obscuro o negro. El tercer estadio larval mide de 2.2 a 5.0 mm de longitud con un promedio de 3.3 mm, de color gris blancuzco, con la cabeza caf\u00e9 y las mand\u00edbulas negras (Figura 1). (King y Saunders, 1984; Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<h5>Pupa<\/h5>\n<p>Este estado biol\u00f3gico inicia cuando la larva hace una cavidad ovalada dentro de la fruta y su cuerpo comienza a\u00a0 acortarse y ensancharse, en este momento su color es blanco brilloso. Pocas horas despu\u00e9s la pupa desecha su piel larval y sufre cambios en apariencia, los ojos se manchan y comienzan a mostrar un tinte amarillo (Figura 2). A los dos \u00f3 tres d\u00edas los ojos se obscurecen, el pico toma una coloraci\u00f3n caf\u00e9 amarillenta con el extremo negro y las antenas y \u00e9litros toman un color gris (Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<h5>Adulto<\/h5>\n<p>Los adultos reci\u00e9n emergidos son de color caf\u00e9 claro y se obscurecen a gris o caf\u00e9 rojizo a negro en dos \u00f3 tres d\u00edas, tienen el cuerpo ovalado, y cubierto con pubescencia de color amarillo claro, principalmente sobre el pronoto y \u00e9litros, miden de 2.0 a 3.5 mm de longitud (Figura 3). (Riley, 1995; Dom\u00ednguez et al, 1990). A dos tercios del extremo de la tibia tienen una coloraci\u00f3n anaranjada\u00a0 amarillenta. Los adultos tienen el pico caracter\u00edstico de los picudos, el cual en el barrenillo del chile es un sexto m\u00e1s grande que la cabeza y el protorax, su aparato bucal es masticador. Las antenas son largas, delgadas y la clava oblonga, los \u00e9litros tienen surcos de punturas (Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<h4>Ciclo biol\u00f3gico<\/h4>\n<p>La hembra deposita m\u00e1s de 300 huevecillos en forma individual en orificios que realiza en los botones florales y frutos inmaduros, los cuales requieren de tres a cinco d\u00edas para su eclosi\u00f3n. Prefiere ovipositar en frutos tiernos y los orificios que realiza son sellados con un fluido amarillo claro el cual endurece a los pocos minutos (Elmore et al, 1934; Burke y Woodruf, 1980).<\/p>\n<p>La larva despu\u00e9s de una a cuatro horas de la eclosi\u00f3n se alimenta de la semilla y los tejidos placentales del fruto tierno o del polen maduro de los botones florales. La primer muda ocurre en\u00a0 un promedio de dos d\u00edas y la larva de segundo instar se alimenta por otros dos d\u00edas antes de volver a mudar. El tercer estadio larval se alimenta por un periodo de 3.5 d\u00edas y luego se prepara para el estado de pupa, el cual inicia cuando la larva realiza una cavidad ovalada dentro de la fruta, que a su vez es alineada con excremento hasta formar una celda (Mau y Mart\u00edn, 1994). Este estado dura de tres a seis d\u00edas y un promedio de 4.5 d\u00edas, durante este periodo la celda se mantiene cerrada (Elmore et al, 1934; Burke y Woodruff, 1980).<\/p>\n<p>El adulto completamente desarrollado requiere de tres a cuatro horas para emerger, para lo cual realiza un orificio redondo en el fruto (Figura 4). Despu\u00e9s de que emerge, se alimenta inmediatamente en los botones florales y frutos inmaduros (Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<p>Bajo condiciones naturales el barrenillo del chile vive alrededor de tres a cuatro meses (Elmore et al, 1934). Se aparean aproximadamente dos d\u00edas despu\u00e9s de la emergencia, la c\u00f3pula puede ocurrir varias veces, sin embargo, una hembra solo necesita copular una vez para permanecer f\u00e9rtil toda su vida.<\/p>\n<p>El intervalo entre el apareamiento y la oviposici\u00f3n fluct\u00faa alrededor de dos d\u00edas con clima c\u00e1lido y hasta ocho d\u00edas con clima templado (Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<p>El tiempo total de desarrollo de huevo a adulto oscila de 16 a 23 d\u00edas con un promedio de 21 d\u00edas (Elmore et al, 1934), y si se incluye el periodo entre la emergencia del adulto y la oviposici\u00f3n, el tiempo promedio de desarrollo es de 25 d\u00edas (Mau\u00a0 y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<h4>Distribuci\u00f3n<\/h4>\n<p>El barrenillo del chile es originario de Mesoam\u00e9rica (Bartlett, et al 1978; Dom\u00ednguez et al,1990), de donde se extendi\u00f3 al sur de los Estados Unidos, incluyendo California, Arizona, Nuevo M\u00e9xico, Texas y Florida (Elmore et al, 1934). Adem\u00e1s est\u00e1 presente en Louisiana, Georgia, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Hawaii, Am\u00e9rica del sur y varias islas del Caribe (Fullaway y Krauss, 1945; Burke y Woodruff, 1980; Riley, 1995).<\/p>\n<p>En Centroam\u00e9rica est\u00e1 presente en El Salvador, Guatemala, Honduras y Costa Rica, mientras que en M\u00e9xico, se le considera plaga importante en el Baj\u00edo, Yucat\u00e1n, Puebla, Sonora, Chihuahua, Morelos, Nuevo Le\u00f3n, Tamaulipas, San Luis Potos\u00ed y Veracruz (Dom\u00ednguez et al, 1990). En Sinaloa, el picudo del chile ha tomado relevancia en los ciclos de siembra recientes, al punto de convertirse ya en la principal plaga del cultivo.<\/p>\n<h4>Plantas hospedantes<\/h4>\n<p>El picudo del chile se alimenta de plantas Solan\u00e1ceas que pertenecen al genero Capsicum y Solanum (Elmore et al, 1934). Las plantas hospedantes incluyen <em>C. baccatum<\/em>, variedades comunes de chile <em>Capsicum annuum<\/em> L. y chichiquelite o hierba mora <em>Solanum nigrum<\/em> L., adem\u00e1s\u00a0 pueden\u00a0 ser\u00a0 encontrados\u00a0 en\u00a0 <em>S.\u00a0 xanti<\/em>\u00a0 A.\u00a0 Gray, <em>S. umbelliferum<\/em> Esch, y <em>S. villosum<\/em> Mill. Tambi\u00e9n se conoce que afecta frutos de berenjena <em>Solanum melangena<\/em> y popolo <em>S. nodiflorum<\/em> (Fullaway y Krauss, 1945). Otros hospedantes potenciales son dos especies de hierba mora ornamentales <em>S. glaucum<\/em> Dunal y <em>S. aviculare<\/em> Forst, en las cuales se han encontrado adultos durante el invierno (Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<h4>Da\u00f1os<\/h4>\n<p>El barrenillo es una de las plagas m\u00e1s destructivas del chile, ya que una infestaci\u00f3n temprana y severa puede destruir toda la cosecha. El da\u00f1o primario es causado por las larvas en botones florales y frutos inmaduros (Burke y Woodruff, 1980); los\u00a0 primeros s\u00edntomas de un fruto infestado son ped\u00fanculos amarillos y cenizos, los cuales llegan a marchitarse en el punto de uni\u00f3n con la planta, lo que ocasiona la ca\u00edda de la fruta.<\/p>\n<p>Algunos frutos infestados se tornan rojos o amarillos prematuramente y pueden quedar deformes y peque\u00f1os antes de caer al suelo. Estos tienen la semilla y los tejidos placentales ennegrecidos como resultado de la alimentaci\u00f3n de las larvas (Figura 7). Los adultos tambi\u00e9n ocasionan un da\u00f1o al picar los botones y frutos inmaduros para su alimentaci\u00f3n (Elmore et al, 1934; Sorensen, 1993; Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<p>Este da\u00f1o por alimentaci\u00f3n no afecta la calidad de los chiles secos, pero s\u00ed la de chiles para enlatar o para consumo en fresco. Los frutos maduros no son susceptibles al ataque del barrenillo debido a las propiedades de su epidermis. Por otra parte, los orificios realizados a los frutos por oviposici\u00f3n, emergencia de adultos o alimentaci\u00f3n, favorecen la entrada de microorganismos que ocasionan infecciones internas como el del moho causado por <em>Alternaria alterna<\/em> Keissler (Bruton, et al, 1989; Mau y Mart\u00edn, 1994).<\/p>\n<h4>Manejo del barrenillo<\/h4>\n<h5>Problem\u00e1tica para su Control<\/h5>\n<p>Es com\u00fan el uso indiscriminado de agroqu\u00edmicos para el control de esta plaga, el productor recurre a realizar mezclas de insecticidas, alterar las dosis recomendadas o bien, incrementar el n\u00famero de aplicaciones por temporada, ya que las huertas son asperjadas peri\u00f3dicamente en forma preventiva desde antes de la primera floraci\u00f3n hasta la \u00faltima cosecha. Esta pr\u00e1ctica es utilizada cuando no se usa un m\u00e9todo de muestreo confiable. Sin embargo, el uso excesivo de insecticidas ocasiona serios problemas de contaminaci\u00f3n ambiental, residuos t\u00f3xicos en las cosechas, eliminaci\u00f3n de la fauna ben\u00e9fica natural, incremento de los costos de producci\u00f3n y el desarrollo de la resistencia de las plagas a los insecticidas. Dicha situaci\u00f3n obliga a utilizar un criterio t\u00e9cnico para obtener un manejo integrado de plagas.<\/p>\n<h5>Muestreo del Barrenillo<\/h5>\n<p>Los lotes sembrados con chile son infestados por el barrenillo, el cual puede provenir de plantas hospedantes secundarias o de huertas abandonadas, ya que son capaces de moverse a grandes distancias. Al inicio del ciclo agr\u00edcola los picudos se dispersan lentamente a trav\u00e9s de las siembras de chile, los cuales se localizan en manchones al igual que su da\u00f1o. Esta caracter\u00edstica de formar focos de infestaci\u00f3n hace el muestreo m\u00e1s dif\u00edcil, por lo que existe una gran tendencia de subestimar la incidencia a menos que se tomen suficientes muestras. Es importante localizar estos focos para determinar si existe la necesidad de realizar el control qu\u00edmico. En las orillas de las huertas se encuentran m\u00e1s barrenillos que en el interior del campo, por lo que la revisi\u00f3n de estos sitios dar\u00e1 una mejor idea de la incidencia y reduce el tiempo de muestreo.<\/p>\n<p>Para determinar la presencia y actividad del barrenillo del chile se incluyen m\u00e9todos de muestreo como la inspecci\u00f3n de botones terminales para la detecci\u00f3n de adultos, uso de trampas amarillas con pegamento principalmente en la periferia de\u00a0 los lotes, conteos directos de picudos inspeccionando plantas completas, o la exploraci\u00f3n de da\u00f1os por alimentaci\u00f3n y oviposici\u00f3n en botones terminales y frutos peque\u00f1os (Riley et al, 1995; Mau y Martin, 1994).<\/p>\n<p>La presencia de frutos ca\u00eddos de tama\u00f1o mediano, no debe ser usado como primer indicio de la actividad de esta plaga, debido a que en esta etapa es muy tarde para prevenir p\u00e9rdidas significativas de rendimiento, ya que por cada d\u00eda que un adulto no es controlado, son producidos hasta seis nuevos picudos. Por otra parte, las larvas, pupas y adultos que se encuentran dentro de los frutos no pueden ser controlados con insecticidas, solo los que llegan a estar en contacto con el producto, de ah\u00ed la importancia de determinar oportunamente la actividad de los adultos en el campo. Para prevenir p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, el control qu\u00edmico deber\u00e1 realizarse cuando se tengan niveles de infestaci\u00f3n del 5 % de botones y terminales da\u00f1adas, o un barrenillo por cada 200 plantas (Riley et al, 1995).<\/p>\n<h5>Control Cultural<\/h5>\n<p>Se sugiere establecer el cultivo dentro de la fecha de siembra recomendada, la cual en la Planicie Huasteca comprende del 15 de junio al 31 de julio, con la finalidad de evitar siembras continuas que favorecen el incremento de las poblaciones de esta plaga, y efectuar la destrucci\u00f3n de las plantas de chile, mediante m\u00e9todos de labranza tan pronto como se realice la \u00faltima cosecha, adem\u00e1s, es necesario eliminar las plantas de hierba mora dentro y alrededor de las huertas, ya que sirven como reservorio de esta plaga (Lockwood, 1996; Patrock y Schusterm, 1987).<\/p>\n<p>Por otra parte, es conveniente recoger diariamente todos los frutos ca\u00eddos y enterrarlos (Figura 8) o hervirlos en agua para eliminar las larvas, pupas y adultos que se encuentran dentro de ellos, de lo contrario se tendr\u00e1n poblaciones continuas de la plaga.<\/p>\n<h5>Control Biol\u00f3gico<\/h5>\n<p>En Hawaii se han liberado y establecido los agentes de control biol\u00f3gico <em>Eupelmus crushmani<\/em> y <em>Catolaccus hunteri<\/em> Crawford; adem\u00e1s, se han realizado liberaciones de <em>Bracon vestiticida<\/em> Vier pero no se ha logrado establecer (Bartlett, et al, 1978).<\/p>\n<h5>Control Qu\u00edmico<\/h5>\n<p>Las aplicaciones de insecticida se deben iniciar cuando se encuentre un adulto por cada 200 plantas, inspeccionando un m\u00ednimo de dos yemas florales, botones o flores por planta, a partir de la etapa de inicio de floraci\u00f3n y durante toda la fructificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El control qu\u00edmico que se recomienda para el barrenillo est\u00e1 sustentado con estudios de efectividad biol\u00f3gica de los insecticidas en campo, lo que permite aplicar los que tengan el mejor control de la plaga (Garza, 1999). Los id\u00f3neos para su control son Clorpirif\u00f3s, Oxamil y Fipronil en dosis de 720,\u00a0520 y 50 gramos de ingrediente activo por hect\u00e1rea (Cuadro 1),\u00a0 sin embargo, debido a que el Fipronil no tiene registro en este cultivo, s\u00f3lo se sugiere el uso del Clorpirif\u00f3s y Oxamil; es importante evitar el uso de insecticidas inefectivos y la mezcla de estos, aumentar las dosis iniciales efectivas, o realizar aplicaciones preventivas sin un muestreo previo, ya que se propicia la resistencia gen\u00e9tica a los mismos y se dificulta el control de \u00e9sta y otras plagas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Cuadro 1. Efectividad de insecticidas sobre adultos del barrenillo del chile A. eugenii de la Planicie Huasteca.<\/em><\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td rowspan=\"2\" width=\"85\">\n<h5 style=\"text-align: center;\">Insecticida<\/h5>\n<\/td>\n<td rowspan=\"2\" width=\"66\">\n<h5 style=\"text-align: center;\">Grupo Toxicol\u00f3gico<\/h5>\n<\/td>\n<td rowspan=\"2\" width=\"57\">\n<h5 style=\"text-align: center;\">Dosis<br \/>\ng I. A.\/\u00a0 ha<\/h5>\n<\/td>\n<td colspan=\"4\" width=\"151\">\n<h5 style=\"text-align: center;\">% de Efectividad<\/h5>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"38\">\n<h5 style=\"text-align: center;\">24 hr<\/h5>\n<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"38\">\n<h5>48 hr<\/h5>\n<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"38\">\n<h5>3\u00a0DDA<\/h5>\n<\/td>\n<td width=\"38\">\n<h5 style=\"text-align: center;\">5\u00a0DDA<\/h5>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Fipronil<\/td>\n<td width=\"66\">Fenilpirazol<\/td>\n<td width=\"57\">50<\/td>\n<td width=\"38\">64.2<\/td>\n<td width=\"38\">84.1<\/td>\n<td width=\"38\">91.3<\/td>\n<td width=\"38\">94.9<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Oxamil<\/td>\n<td width=\"66\">CA-MM<\/td>\n<td width=\"57\">520<\/td>\n<td width=\"38\">59.6<\/td>\n<td width=\"38\">78.5<\/td>\n<td width=\"38\">84.7<\/td>\n<td width=\"38\">87.9<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Clorpirif\u00f3s<\/td>\n<td width=\"66\">FH-SE<\/td>\n<td width=\"57\">720<\/td>\n<td width=\"38\">77.6<\/td>\n<td width=\"38\">83.8<\/td>\n<td width=\"38\">85.6<\/td>\n<td width=\"38\">85.6<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Metomil<\/td>\n<td width=\"66\">CA-MM<\/td>\n<td width=\"57\">360<\/td>\n<td width=\"38\">47.8<\/td>\n<td width=\"38\">64.1<\/td>\n<td width=\"38\">65.8<\/td>\n<td width=\"38\">68.3<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Carbaril<\/td>\n<td width=\"66\">CC-MM<\/td>\n<td width=\"57\">1600<\/td>\n<td width=\"38\">27.4<\/td>\n<td width=\"38\">46.0<\/td>\n<td width=\"38\">52.7<\/td>\n<td width=\"38\">60.7<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Azinf\u00f3s met\u00edlico<\/td>\n<td width=\"66\">FH-SM<\/td>\n<td width=\"57\">500<\/td>\n<td width=\"38\">39.8<\/td>\n<td width=\"38\">51.7<\/td>\n<td width=\"38\">56.3<\/td>\n<td width=\"38\">56.7<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Malati\u00f3n<\/td>\n<td width=\"66\">F-Cx<\/td>\n<td width=\"57\">2000<\/td>\n<td width=\"38\">17.8<\/td>\n<td width=\"38\">47.4<\/td>\n<td width=\"38\">51.8<\/td>\n<td width=\"38\">52.2<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Parati\u00f3n met\u00edlico<\/td>\n<td width=\"66\">FC-SM<\/td>\n<td width=\"57\">720<\/td>\n<td width=\"38\">26.6<\/td>\n<td width=\"38\">45.7<\/td>\n<td width=\"38\">49.4<\/td>\n<td width=\"38\">50.4<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Monocrotof\u00f3s<\/td>\n<td width=\"66\">FA-OM<\/td>\n<td width=\"57\">900<\/td>\n<td width=\"38\">10.7<\/td>\n<td width=\"38\">31.7<\/td>\n<td width=\"38\">39.4<\/td>\n<td width=\"38\">43.1<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Cyflutrin<\/td>\n<td width=\"66\">Pirt.<\/td>\n<td width=\"57\">37.5<\/td>\n<td width=\"38\">21.0<\/td>\n<td width=\"38\">32.9<\/td>\n<td width=\"38\">34.0<\/td>\n<td width=\"38\">35.3<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Fosmet<\/td>\n<td width=\"66\">FH-SM<\/td>\n<td width=\"57\">500<\/td>\n<td width=\"38\">12.8<\/td>\n<td width=\"38\">15.9<\/td>\n<td width=\"38\">26.4<\/td>\n<td width=\"38\">31.7<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"85\">Endosulf\u00e1n<\/td>\n<td width=\"66\">Oc-cd<\/td>\n<td width=\"57\">716<\/td>\n<td width=\"38\">10.9<\/td>\n<td width=\"38\">21.4<\/td>\n<td width=\"38\">22.5<\/td>\n<td width=\"38\">22.5<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><em>DDA: D\u00edas despu\u00e9s de la aplicaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Fuente<\/h4>\n<ul>\n<li>EL BARRENILLO DEL CHILE\u00a0Anthonomus eugenii Y SU MANEJO EN\u00a0LA PLANICIE HUASTECA.<br \/>\nM.C. Enrique Garza Urbina, Investigador del \u00e1rea de Entomolog\u00eda. Campo Experimental Ebano, INIFAP. Folleto t\u00e9cnico #14, marzo de 2001.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/biblioteca.inifap.gob.mx:8080\/xmlui\/bitstream\/handle\/123456789\/858\/749.pdf?sequence=1\">http:\/\/biblioteca.inifap.gob.mx:8080\/xmlui\/bitstream\/handle\/123456789\/858\/749.pdf?sequence=1<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El picudo del chile se ha convertido en la principal plaga de este cultivo, debido a la resistencia que ha desarrollado a diferentes grupos de insecticidas<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":2328,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_newsletter_tier_id":0,"footnotes":""},"categories":[46,79],"tags":[],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/panorama-agro.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Picudo-del-chile-Alton-N.-Sparks-Jr.-University-of-Georgia-Bugwood.org_.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5Aau3-Bw","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2326"}],"collection":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2326"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2326\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2349,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2326\/revisions\/2349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/panorama-agro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}