La siembra de trigo, particularmente en las áreas más frías del Estado como Valle del Carrizo, se convierte en una opción en suelos pobres con niveles altos de salinidad, ya que el trigo es un cultivo más rústico y de mayor tolerancia a condiciones de temperaturas bajas extremas, a diferencia del resto de las especies que se establecen durante el otoño-invierno.

Sin embargo, el problema principal del trigo es su baja rentabilidad, la cual solo puede mejorar reduciendo labores de labranza y la dosis de fertilización nitrogenada, la cual es por lo general hasta 50% mayor de la que requiere el cultivo.

Por lo anterior, una práctica conveniente es hacer un análisis de suelo previo a la siembra, reducir la dosis de fertilizantes a aplicar, y en todo caso, hacer las adiciones necesarias, antes de la floración del cultivo.

Una práctica clave es ajustarse a la fecha óptima de siembra para reducir los riesgos de presencia de enfermedades, y que no requiera de la aplicación de fungicidas para su control, ya que el problema fitosanitario principal sigue siendo roya de la hoja.

 

Información disponible

A continuación le presentamos la información técnica disponible para este cultivo:

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