Las siembras de primavera en Sinaloa, donde los cultivos más importantes son sorgo, maíz y ajonjolí están prácticamente descartadas, por la escasa disponibilidad de agua, por lo que los productores tienen que buscar nuevas alternativas que les permitan hacer un segundo cultivo, sin consumir agua adicional, o consumiendo la mínima.

Una opción la representa el cultivo del sorgo, mismo que sembrado sobre la humedad de cosecha de frijol, simultáneamente con la labor de corte y enchorizado, permitiría economizar de un riego de auxilio.

Mientras que normalmente se recomiendan cuatro riegos de auxilio, si el sorgo se establece simultáneamente a la labor de corte y enchorizado del frijol, es viable obtener buenos resultados aplicando un riego menos, ya que la humedad del último riego al frijol, unos 12-15 días antes del corte y enchorizado, son suficientes para promover la nacencia de las plantitas del sorgo, el cual requerirá posteriormente un riego de auxilio, a los 20-25 días de la siembra, es decir, semana y media después de la trilla del frijol.

Con un rendimiento aceptable, el sorgo puede llevarse hasta cosecha con solo tres riegos de auxilio.

Para la labor de corte, enchorizado y siembra se utiliza un equipo especial que consta de una cortadora y enchorizadora Picket, así como una sembradora de mínima labranza tipo Búfalo, las que colocadas en el mismo tractor, una al frente y la otra atrás, hacen el trabajo de corte, enchorizado y siembra simultáneamente.

Esto permite que además del ahorro del agua, la siembra del segundo cultivo -en este caso sorgo-, se haga con la máxima oportunidad porque no se tiene que esperar a que las plantas de frijol sequen para meter la trilladora, ni preparar terreno para el segundo cultivo, pues la cortadora Piket corta y enchoriza cuatro surcos a la vez, haciendo chorizos de ocho surcos en ida y vuelta.

A los 12-15 días que transcurren entre el enchorizado del frijol y la trilla, las plantas de sorgo ya emergieron y pueden alcanzar hasta 6 centímetros, por lo que las llantas de la trilladora, al pasar por encima del surco, le ocasiona un daño mínimo, por lo que la planta fácilmente se recupera.

Rick T. Ceseña, introductor de estos equipos a América Latina, asegura tener experiencias personales que le permiten asegurar que puede ahorrarse un riego en sorgo, por el hecho de aprovechar la humedad del último riego en frijol.

El ahorro de un riego de auxilio en el sorgo obedece a que este cultivo se siembra en húmedo, pero además en una fecha temprana, dentro de la primera etapa del período recomendado que es del 20 de enero al 10 de marzo, cuando las temperaturas permanecen de frías a templadas.

Además, el hecho de que el proceso de la siembra del nuevo cultivo se haga simultánea a la cosecha del anterior permite reducir significativamente los costos, no solo por el riego sino también por la incorporación del método de labranza mínima o labranza de conservación.

Por sí mismo, hacer tres operaciones en una sola pasada representa una disminución importante de costos en tractor y operador.

Como es y cómo funciona el equipo.

La cortadora de frijol Picket es de fabricación estadounidense y está provista de dos barras colocadas en la parte baja, en contacto con el surco que al ir girando arrancan la planta desde la raíz y al mismo tiempo mullen el suelo.

Un sistema de ganchos giratorios sube las plantas a la maca de la cortadora, depositándolas en una banda que gira perpendicular, colocándolas en forma de chorizo, a un lado del paso de la máquina.

La misma corta y enchoriza cuatro surcos a la vez.

El mismo tractor jala una sembradora mecánica de labranza reducida provista de un arado que abre surco, atrás otro mecanismo deposita la semilla y luego una rueda de presión va pisando la semilla, dejándola en contacto con la humedad del suelo.

Dos pequeñas cuchillas en forma de disco giran a ambos lados de la hilera de la siembra, arrimando tierra y formando el surco y finalmente un sistema de puntas empareja y sella.

El equipo avanza una velocidad que le permite cortar y enchorizar frijol y sembrar 10 hectáreas de sorgo o maíz en un día.

El uso de estos equipos representa además un importante ahorro económico, en virtud de que se hacen tres labores de un solo paso, lo que adquiere relevancia en momentos en que una de las principales quejas de los productos es el elevado costo de los energéticos, las refacciones y la maquinaria agrícola.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *